miércoles, 25 de abril de 2007

El Mercurio Domingo 22 cuerpo D.
José Bernales, general director de Carabineros de Chile: "No tengo carabineros poco hombres"

La policía uniformada cumple 80 años. Su jefe máximo está empeñado en acabar con los episodios de "inconductas" y en proyectar una institución que se adecue al cambio social. Porque sabe que el país seguirá manifestándose en la calle, quiere "potenciar la vigilancia preventiva" y "reforzar a Fuerzas Especiales". Y busca evitar la imagen de carabineros tras un kiosko protegiéndose de las pedradas.



Más carabineros que micros. Esa podría ser la ecuación que durante marzo marcó el plan con que la institución ayudó a la implementación del Transantiago. Sacando a la calle a 720 estudiantes de la escuela de suboficiales -que tiene un total de 800-, la policía uniformada se adecuó a un escenario difícil de preveer. El colapso del sistema fue sorprendente para muchos. Pero no del todo para José Bernales, el general director.-¿Estuvo en su planificación la ola de protestas que se desató?-Pensamos que este cambio iba a traer algún tipo de manifestaciones, algún tipo de preocupación por parte de la gente y, por lo tanto, nos preparamos.-¿No lo sorprendieron más de 200 protestas en un mes, varias con barricadas y con desorden público?-En una institución que tiene 80 años no podemos hablar de sorpresa. Hoy mismo ya nos estamos preparando para la Cumbre de las Américas que tenemos en noviembre. O sea, en una institución que tiene prestigio internacional, que tiene los medios que tenemos, no podemos improvisar.-La planificación incluyó reforzar Fuerzas Especiales.-Claro, le agregamos 80 hombres de la escuela de suboficiales. Era obvio que teníamos que apoyar a Fuerzas Especiales, y los voy a seguir apoyando, potenciando y nutriendo de los elementos de implementación que necesita.-O sea, ¿nunca más veremos a carabineros escondidos detrás de un kiosko por las pedradas de los jóvenes combatientes del 29 de marzo?-...A ver. Una cosa es retroceder y otra salir arrancando ¿Verdad? Técnicamente, el carabinero tiene que reagruparse para poder pensar cómo va a seguir actuando. Y segundo, el carabinero que actúa en la calle tiene que tener un muy buen equipamiento.-¿No lo tenían?- Estaban con un equipamiento limitado. Tenían sus escudos, sus cascos, sus botas de comando...-Pero la vestimenta era de tela.-Faltó equipamiento y, lógicamente, es una de mis preocupaciones porque el país va a seguir con este tipo de manifestaciones. Hoy, si diferentes sectores no están de acuerdo con una cosa o no están de acuerdo con otra, se van a manifestar.-¿Fue un error mandarlos a la calle sin el equipamiento necesario?-Fue un error.-¿Qué sintió cuando vio la imagen? ¿Pena, rabia, vergüenza...?-Una sensación de impotencia. Uno siente lo que ellos están viviendo... Están reagrupándose, pensando... Yo no le hago el quite a esa imagen. Yo no tengo carabineros poco hombres. Yo tengo carabineros, hombres y mujeres, con sus pantalones y sus faldas bien puestas.Ciudad policialAl general José Bernales le duele que se piense que sus carabineros reaccionan con temor. "¿Quién no trepida en lanzarse a las aguas del Toltén para salvar a alguien que se ahoga? Un carabinero", ejemplifica con pasión.Para paliar esos cuestionamientos, inmediatamente tomó medidas para reforzar el control del orden público. Acaba de lanzar una nueva unidad de Fuerzas Especiales destinada a combatir a los encapuchados y, dentro de los próximos días, unirá dos de las pricipales comisarías de la ciudad para crear una unidad policial de reacción rápida.-Vamos a partir con 350 hombres y al final de año tenemos que llegar a 400. Habrá una unidad permanente de orden público. Y se atenderán demandas de toda la ciudad. Será un tremendo aporte para la seguridad nacional. No para transformar Santiago en una ciudad policial, como algunos dicen, sino que para potenciar la vigilancia preventiva.-En la parte preventiva las cosas están funcionando porque hemos modificado los servicios. En la noche nuestros vehículos andan con baliza. Se están mostrando.-También han aumentado la vigilancia en helicóptero.-Si tenemos los recursos, ¿por qué no usarlos?-¿No se incrementa con eso la sensación de temor en la población?-Es justamente al revés. Cuando una persona está en su casa y ve pasar un furgón o un radiopatrulla a 8 km por hora, no tiene por qué temer. Por el contrario. Y creo que se está valorando. Es cosa de ver la valoración que la gente hace de nosotros en las últimas encuestas.-Ordené estudios de las áreas dentro de Santiago donde vamos a tener nuestros vehículos en la noche con las balizas encendidas. En el Paseo Huérfanos, en Manuel Montt, donde hay muchos locales nocturnos... Queremos que la gente ande tranquila porque hay una vigilancia ostensible, porque estamos presentes.-¿Valoran eso en las poblaciones?-Pero si no estamos vigilando a los buenos. Estamos cuidando a los buenos para que los malos no actúen.-¿En Villa Francia lo sentirán así?-Sí, porque en este mismo salón tuve a un grupo de dirigentes vecinales que me pidieron vigilancia para una plaza específica y me pidieron que cambiara algunos vehículos antiguos. Ahora, claro, en las manifestaciones pasa cualquier cosa. Es difícil llegar a una manifestación, sobre todo cuando un día se fue levantando un clima de ese día equis.-Tampoco ayudó que justo ese día (Día del Joven Combatiente) se haya encontrado culpable del asesinato de dos jóvenes del lugar a tres ex uniformados y a uno en servicio activo.-Ese tema no lo voy a tocar. Está en manos de los tribunales.-Hace dos semanas murió otro joven que recibió una bala durante una protesta en Villa Francia. ¿Descarta que la bala proviniera de un uniformado?-La información que tengo es que los carabineros estaban muy separados del lugar y no hicieron uso de sus armas. Por el contrario, el capitán se arriesgó a tomar al joven y llevarlo a un centro asistencial. Situación que reglamentariamente es irregular, porque para subir un herido a un furgón debe ir acompañado, así no nos cuestionan si llega a morir en el furgón. Lo que hizo el capitán ese día fue una muestra de coraje. Entendió que lo importante era socorrer a la víctima. Y de eso también han dado fe los familiares. Por lo tanto, estoy muy tranquilo.


LOGROS DE SU GESTIÓNGuerra antidrogas y anticorrupciónAl general José Bernales le gusta usar los recursos tecnológicos para su institución. Le gusta innovar no sólo para cumplir sus misiones institucionales, sino también para cohesionarla hacia el interior.Por eso, acaba de realizar una videoconferencia con todas las unidades del país para dar cuenta de su gestión.Destaca que, por primera vez, un general director rinde cuentas ante los casi 40 mil uniformados y 2.300 funcionarios civiles que tiene bajo su supervisión.En su cumpleaños número 80, Bernales les ha dado motivos para celebrar. Por ejemplo, la eficaz lucha contra las drogas, particularmente en los pasos fronterizos.Si durante 2005 se incautaron 138 kilos de cocaína que trataron de ingresar, en 2006 la cifra subió a 497. Y este año, el control promete ser más eficaz: ya van 477 kilos.El general está orgulloso: "Hace unos días, tres carabineros de Calama tenían un dato. Se encontraron con 15 bolivianos, y de los 15, ocho fueron detenidos. Se decomisaron sobre los 240 kilos de clorhidrato de cocaína. ¡Eso hay que destacarlo! Ordené que se diera a conocer a los medios toda la droga que se incauta. ¿Por qué? Porque es un trabajo serio, profesional, y, fundamentalmente, honrado. ¿Qué pasaría si nuestros carabineros no fueran honrados?".La inquietud del general no es gratuita. Otra de sus metas es reducir al máximo los casos de inconducta o corrupción. Sabe que la tarea es ardua, y así se lo comentó a sus hombres en la teleconferencia.Este año le ha tocado ver en los tribunales a tres ex uniformados que ayudaron a narcotraficantes de La Legua, a tres que participaron en el robo a una casa de cambio, y a otro que fue formalizado por el asalto a un banco en Peñalolén.Bernales se ofusca cuando le dicen que sus controles sólo actúan una vez que interviene la justicia. Tiene las cifras de su lado para respaldar el control interno de la institución: los desvinculados en 2007 ya son 55. Y fueron 209 en 2006."Tenemos retiros de gente porque ha tenido inconducta y ha sido sancionada, sin llegar a cometer delito. ¿Qué quieren? ¿Que me ponga en el cuarto piso del edificio con un megáfono para decir: 'Hoy día vamos a dar de baja a cuatro...'?. ¡Oiga, por favor!".

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