jueves, 8 de mayo de 2008

fijense en lo de venganza divina



Cine mapuche

El préstamo del alma
por Claudia Urzúa
A pesar de la creciente producción de documentales de temática indígena a partir de la década de los ’90, la autoría de las realizaciones sigue perteneciendo, en su mayoría, a los huincas y la temática no ha despegado todavía del ámbito de las tradiciones y las ceremonias. El Mostrador indagó en las dificultades de financiamiento y difusión, el insólito problema de los derechos de imagen y en el protocolo necesario para acometer una filmación.
El que los mapuche crean que una foto les roba el alma no es un mito. Para ellos, la imagen no es efímera, ni incorpórea, ni está separada de su cuerpo como totalidad. La imagen tiene un espíritu y si alguien la capta se lleva algo de ellos mismos. Los realizadores que en Chile han acometido la producción audiovisual de temática mapuche deben enfrentarse a esta creencia desde un principio y allanar el camino con muestras de respeto y confianza. No todos optan por este camino, sin embargo: siempre es más fácil arremeter y apropiarse, con promesas de volver y entregar la foto o el video, y desaparecer para nunca más. Porque el mapuche siempre va a pedir ( y a exigir, en algunos casos) el símbolo concreto de aquella vez en que prestó un pedacito de alma.
La semana pasada, en el Instituto Göethe de Santiago, se celebró un evento inédito que pasó casi desapercibido: el Primer Festival de Cine Mapuche ( Kiñe-Trawvn-Kine-Mapuche ), organizado por el Centro Intercomunitario para la Cultura Audiovisual Independiente, CICAI. La muestra, que contó con el patrocinio de la División de Cultura del Ministerio de Educación, consistió en doce documentales y tres largometrajes pertenecientes al Archivo Audiovisual del Museo de Arte Precolombino de Santiago, y fue estructurada según el dibujo de la membrana de un kultrún: en norte, sur, este y oeste.
El Kiñe-Trawvn-Kine-Mapuche fue presentado a fines de septiembre de 1999 en la sede parisiense de la Unesco y en febrero del 2000 itineró por las comunidades de Kuri-Ruka, Trari-Ruka, Kura-Paillaco y Ranquilhue, como evento especial de la municipalidad de Tirúa. Bien apropiado de la cultura que estaba representando, finalizó este sábado con una fiesta ruidosa o trifulka, en mapudungun.
Documentales de huincas
Si bien el tema mapuche ha estado presente en la cinematografía chilena desde sus comienzos ( dos referentes: La Agonía de Arauco (1917) de Gabriela Bussenius y Nobleza Araucana (1925) de Roberto Idiaquez) los realizadores perciben un repunte a partir de la década de los noventa que se expresa por abrumadora mayoría en el género documental y que fue gatillado por el conflicto entre empresarios forestales y comunidades residentes de la octava y novena región y por la problemática suscitada por la construcción de la central hidroeléctrica Ralco en el Alto Bío Bío.
Así como el género documental predomina sin discusiones, también es decidora la insignificante proporción de documentalistas indígenas en relación a sus colegas huincas.
Jeannette Paillan, nacida en la comunidad Arenas Blancas de la zona de Nueva Imperial, residente santiaguina desde los cinco años y autora de Quinquén (1992), Punalka (1993) y Wirarün (1997), tal vez sea la única que, por ancestros, apellidos y compromiso con su etnia, merezca el título de realizadora mapuche. Desde que descubrió que la imagen hablaba sola y que lo único que tenía que hacer era ir a un lugar, pedirle a la gente que le hablara y después mostrarlo, tuvo claro que sus incentivos siempre iban a ser distintos al del cineasta, el sociólogo y el antropólogo. “Estoy en esto porque me siento parte y es una responsabilidad muy grande y también una presión, porque no hay nadie más en esto”, precisa. Salvo quizás José Ancan, dirigente de la organización Lihuén de Temuco, especializado en el tema del mapuche urbano y realizador del documental Wiñometun-ni-mapu-meu, que transitó brevemente por el formato audiovisual y se dedicó de preferencia a investigar la problemática socio-cultural que representa la ciudad.
Jeannette Paillan trabaja con el grupo de comunicación mapuche Lulul Mawidpa, constituido además por el poeta Lionel Lienlaf y la huilliche Sarita Imilmaqui, que oficia de traductora y productora de contactos con comunidades indígenas, un trabajo cada vez más necesario. “En un principio, gracias a mi origen, era más fácil acceder a las comunidades. Hoy no pasa así y he tenido las mismas dificultades que enfrenta cualquier equipo fílmico”, cuenta Paillan, quien atribuye el aumento de la suspicacia a la influencia de los dirigentes, “más politizados, que ya descubrieron el poder de la imagen; además, como llevo cámara, piensan que soy de la televisión y gano miles de dólares”.
Iconos porfiados
Otra tendencia marcada de la cinematografía mapuche actual es la obsesión por la ruralidad. Felipe Laredo y Juan Pablo Silva, antropólogos de la Universidad de Chile e integrantes del colectivo Yekusimaala que desarrolla la “antropología visual”, son de los pocos que han incursionado en el ámbito del mapuche urbano con su documental We Tripantu en Cerro Navia (1998). “Es un poco culpa de la sociedad”, reflexiona Maturana, “si tú ves, en el colegio siguen enseñando a Lautaro y a Caupolicán, pero ¿cuánta gente sabe que la población mapuche alcanza el millón y medio de personas en Chile y que más del ochenta por ciento de esa cantidad vive en ciudades?”.
“Además”, agrega Juan Pablo Silva, “la imagen inconsciente que uno tiene del mapuche se sitúa en el ámbito rural y se piensa que hay que rescatar lo verdaderamente mapuche. ¡Como si los urbanos no lo fueran!”.
Esa porfiada iconografía del indígena con chamanto, trapelacucha y trarilonko incomoda a Jeannette Paillan, que considera que el tema necesita hoy en día de un documento visual que explique, por ejemplo, las razones de los indígenas para pelear por las tierras. Este es, de hecho, su próximo proyecto, menos poético y más descriptivo que los anteriores.
La imagen rural del mapuche que ha recorrido el mundo es en cierta forma culpable de la disminución de los fondos extranjeros para materiales audiovisuales. “Tienen un estereotipo de lo que es el mapuche y eso es lo que quieren apoyar”, explica Jeannette Paillan. “Nosotros, que nos manejamos mejor en esta otra sociedad y hablamos castellano de corrido, no les interesamos”. A lo que debe sumarse que el sostenido crecimiento económico del país incidió en que las organizaciones no gubernamentales internacionales, que ven cifras pero no corazones, determinaran que Chile había superado la valla del subdesarrollo y restringieran sus milagrosas arcas.
El financiamiento es, entonces, un tema espinudo que generalmente debe resolverse a pulso o postulando una y otra vez a los fondos concursables (una situación que abarca a todo el género documental, en todo caso). Felipe Laredo, comunicador audiovisual y autor de la trilogía mapuche La Manta de Juan Carlos (1988), Machi Eugenia (1992) y Palin Bollilco Mapu Meu (1994), financió el primero de la serie con el sueldo que ganó grabando apaleos y ollas comunes para la Vicaría de la Solidaridad. “Para Machi Eugenia postulamos a un Fondart por cinco millones de pesos, pero sólo obtuvimos un millón. Con esa plata grabamos ése y Palin... y tuvimos que esperar hasta 1995 para post-producirlos, con el apoyo de una ong noruega”.
En el caso de We Tripantu, ”el financiamiento salió de nuestro bolsillo y fue...incalculable”, comenta Maturana. Después de finalizar ese documental (grabado con cámaras caseras y editado en computador más casero todavía), siguieron trabajando el tema de las comunidades de Cerro Navia. Pudieron participar en cuatro celebraciones del We Tripantu (el año nuevo indígena) y acumularon más de veinte horas de grabación en la casa de la señora Panchita. Ahí están, a la espera de ser editadas. “Estamos postulando al Fondart desde 1998, pero nos parece que el Fondart es más del arte, no de la cultura, y que todavía no hay espacio para las temáticas vinculadas a las ciencias sociales”, precisa Silva.


Protocolo y venganza divina
Si el mapuche pone objeciones a una cámara fotográfica y teniendo en cuenta que, en general, las relaciones entre el chileno y las etnias no son del todo armoniosas, no resulta extraño evidenciar que los realizadores deben cumplir un estricto protocolo para garantizar una aproximación fructífera a la intimidad de una familia o a la vida de una comunidad, como asimismo armarse de paciencia para aceptar sus diferencias de biorritmo y prioridades, especialmente en el campo. El mapuche que se olvidó como si nada de la hora de filmación no llega a enterarse, ni comprende, ni le importa, la plata que pierde una productora en equipos y horas-hombre.
Y qué decir de sus ritos y ceremonias sagradas. Bien lo saben los de Yekusimaala, que se quedaron con los crespos hechos después de tres meses de trabajo, cuando el mismo día del We Tripantu ( el 24 de junio, día de San Juan) fueron impedidos de grabar por un mapuche que venía especialmente del sur para oficiar la ceremonia y que no los había visto en su vida. “Tenemos sólo el antes y el después”, señala Maturana. Pero saben que haber presenciado el We Tripantu ya era un paso enorme. “Cuando propusimos grabar el evento a la mesa de organizaciones indígenas que había constituido la oficina de Asuntos Indígenas de la municipalidad de Cerro Navia, se nos fueron todos encima”, recuerda el antropólogo. “Que estaban aburridos de que los huinca los grabaran, que después no volvían más, que les habíamos robado las tierras, etc. Sólo una comunidad nos apoyó: Katrihuala”. Para revertir la cadena de malos entendidos, empezaron a grabarlos en su cotideaneidad y a entregarles las copias en VHS para que las revisaran en su casa, hasta el We Tripantu, donde una persona ajena rompió el acuerdo.
Felipe Laredo también fue privilegiado. A él lo invitaron a conocer la comunidad indígena de Lonco Chehuen, en Nueva Imperial. “Quedé sorprendido, no sabía que los mapuche estaban vivos y no me avergüenza decirlo porque creo que les pasa a muchos chilenos”, comenta. Insiste en que la invitación es el paso previo indispensable, “un gesto de relaciones públicas”. El investigador de Arauco, Juan Llanquilef, quien le encargó la realización de la trilogía, hizo los contactos con Eugenia Quirivan Vidal, la machi de la comunidad de Collague, mientras Laredo se preparaba en chamanismo con el sociólogo Domingo Curaqueo, de la Universidad de Chile.
“Nosotros le propusimos a la machi que nos dejara grabar lo que ella estimara conveniente y finalmente aceptó”, recuerda. Al amanecer, la mujer pidió perdón a la divinidad por permitir que los huincas la grabaran, recordándole que ellos también eran seres humanos.
Los de Yekusimaala, que aclaran a cada rato “que no son documentalistas”, trabajaron la figura del guión inexistente y saben que es difícil actuar bajo ideas pre-concebidas cuando la filmación depende en gran medida de lo que la otra persona quiere mostrar. "Es más que nada una co-producción, un diálogo o encuentro. Pero uno también filma con su propia carga, con lo que uno quiere captar: así es el juego”, sintetiza Juan Pablo Silva.
Machi Eugenia ganó en 1992 el premio Pudú al mejor documental del Festival de Cine de Valdivia, pero se rumorea que la mujer-médico fue afectada todo ese año por una mala racha de pequeñas desgracias, de las que culpó, por supuesto, al documental. Jeannette Paillan, como realizadora y mapuche, cree en el resentimiento de la divinidad. En 1999, filmando en la zona de conflicto forestal de la octava región, sufrió una serie de percances (detención incluida) poco después de grabar un Nguillatún. Además, perdió el material. “Me opongo a que se graben las ceremonias. ¡Hay tantas cosas que se pueden mostrar!: la preparación de comidas, cuando la mujer o los niños van en busca de los animales, cuando hablan con la naturaleza. Se cree que si no hay ceremonia o machi, no hay documental mapuche. ¿Dónde está la mirada propia?”, interroga.
La propiedad de la imagen
Los documentales o películas de temática mapuche pueden encontrarse en el Archivo del Museo de Arte Precolombino, en la División de Cultura del Ministerio de Educación, en las mismas comunidades y en ignotos lugares del extranjero. Pese a que la mayoría de ellos tienen sus derechos de propiedad intelectual en regla, no hay cómo fiscalizar a quienes piden una cinta, la copian y después se la llevan a viajar. “A veces da pena cuando te cuentan que Machi Eugenia estuvo en un festival en Francia y uno no tuvo ni idea”, argumenta Laredo, quien cree que la costumbre es propia de chilenos que están de paso, porque “los extranjeros son bastante más respetuosos y tienen conciencia del derecho de autor”.
Además de la propiedad sobre el material, existe el problema de los derechos de imagen. ¿A quién pertenecen finalmente las tomas de los mapuche en la intimidad o participando en tomas de fundos? Los integrantes de Yekusimaala, que no hacen circular sus películas más que entre las comunidades y ellos mismos, creen que es un deber moral devolver las imágenes en el formato que sea. “Nunca nos han cobrado las imágenes pero nada es gratis. No se puede llegar, tomarlas e irse. Nosotros no estamos ganando plata pero sí la posibilidad de realizar un tema, de plantear una problemática, entonces ¿qué reciben ellos?”, plantea Maturana.
“La gente cree que descubre cosas”, alega Jeannette Paillan, “y se apropia de ellas y no respeta el compromiso de volver, de enseñar o devolver lo que se llevó. Nosotros, por un problema de recursos, no podemos darle videos a todos pero sí organizamos muestras colectivas. Es un asunto prioritario”, enfatiza, “porque pasa por el reconocimiento del otro, de verlo de igual a igual aunque sea ajeno a la tecnología”.
Un tema que ni siquiera se discute en Chile ya está normado en Canadá, consabido referente en asuntos indígenas. Por ley, los indígenas y documentalistas suscriben un acuerdo de propiedad intelectual compartida cuando se realiza en material, a causa del juicio que ganó una comunidad indígena cuando uno de sus integrantes reconoció a sus abuelos en el archivo fotográfico de una fundación.

recordando a thomson





Motines del hambre
Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique
Ya son más de treinta y siete los países en los que la inseguridad alimentaria ha provocado protestas. Las primeras tuvieron lugar en México el año pasado por el aumento exagerado del precio del maíz. También en Myanmar (antigua Birmania) la insurrección de los monjes, en septiembre de 2007, comenzó por manifestaciones de descontento contra la carestía de los alimentos. Y en las últimas semanas hemos asistido a tumultos en diversas ciudades de Egipto, Marruecos, Haití, Filipinas, Indonesia, Pakistán, Bangladés, Malasia y sobre todo de África Occidental (Senegal, Costa de Marfil, Camerún y Burkina Faso) (ver "Crisis cerealera", págs. 16 a 18).
Son rebeliones de los más pobres y limitadas al ámbito urbano. El campesinado, por el momento, no se ha amotinado, y las clases medias no se han sumado al alboroto. Pero lo harán si los precios de la comida siguen aumentando. Y éstos subirán pues lo paradójico de la situación es que nunca la producción agrícola había sido tan abundante. O sea que la carestía actual no se debe a la penuria, sino a otros factores. Habrá pues nuevos amotinamientos por hambre y durante un largo periodo. Que se traducirán por nuevas oleadas de emigración. Pues la comida representa hasta el 75% de los ingresos de las familias de países pobres, contra un 15% en los países ricos. Para prevenir las próximas algaradas, algunos Gobiernos ya han multiplicado las medidas: Kazajistán ha suspendido todas sus exportaciones de trigo, Indonesia ha decidido limitar las de arroz, Filipinas ha declarado la guerra a los especuladores, y Argentina, Vietnam y Rusia han restringido sus ventas de trigo, arroz y soja al extranjero. Pero los precios siguen en alza. Desde marzo de 2007, el valor de los productos lácteos ha subido un 80%, el de la soja un 87%, y el del trigo, un 130%. El Banco Mundial, que no está exento de responsabilidad (léase, p. 32, el artículo de Serge Halimi), afirma que estos aumentos han empujado al abismo de la miseria a más de cien millones de habitantes de los países pobres. Y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola estima que por cada aumento de 1% del coste de los alimentos de base, 16 millones de personas se ven sumergidas en la inseguridad alimentaria. Lo cual significa que 1.200 millones de seres humanos podrían padecer hambre crónica de aquí a 2025. ¿Por qué aumentan los precios de la comida? Esencialmente, por cuatro razones. Primero porque la elevación del nivel de vida de países como China, la India y Brasil ha modificado los hábitos alimentarios. Se consume más carne, luego hay que criar más ganado. El cual consume una parte importante de las cosechas de cereales. Las nuevas clases medias comen más veces a la semana carne de pollo y de cerdo, y estos animales se nutren a base de soja y de maíz. Como la población mundial va a seguir creciendo y el poder adquisitivo de muchas personas va a continuar elevándose, se producirá un cambio estructural. El ecologista Lester Brown lo anuncia: "Cuando los chinos consuman tanta carne como los estadounidenses, absorberán el 50% de los cereales del mundo" (1). Segundo, porque una parte de la producción alimentaria (caña de azúcar, girasol, colza, trigo, remolacha) se destina ahora a la producción de agrocarburantes. Las tierras y los cultivos que se dedican a esa actividad ya no dan alimentos para los seres humanos. Y esto también se va a agravar. La Unión Europea ha decidido que un 10% del total de hidrocarburos consumidos de aquí a 2020 deben ser agrocarburantes. Y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pide que sea un 15%, de aquí a 2017. A tal punto que países con déficit alimentario como Senegal o Indonesia han resuelto producir agrocarburantes en vez de vegetales comestibles. Responsable en parte de esta situación, el Fondo Monetario Internacional afirma que entre un 20% y un 50% de las cosechas mundiales de maíz y de colza ya están siendo desviadas para elaborar carburantes. Tercero, porque el estallido de los precios del petróleo -por encima de 115 dólares el barril- encarece el coste de los transportes, en particular el del traslado de los artículos del agro y por consiguiente el valor de los alimentos. Cuarto, por efecto de la especulación financiera. Huyendo de la crisis de los subprime , los fondos de inversiones apuestan en este momento por los productos alimentarios: soja, trigo, arroz, maíz. Son valores refugio. Los fondos compran y almacenan apostando por el alza. Como los acaparadores de siempre, los nuevos especuladores no dudan en enriquecerse con las hambrunas que ellos mismos contribuyen a crear. Se estima que la especulacion está causando un 10% de las subidas de los alimentos. Los países ricos se comprometieron hace tiempo a consagrar el 0,7% de su Producto Interior Bruto al apoyo de los países pobres. Muy pocos han cumplido esa promesa. En su conjunto, el año pasado la ayuda disminuyó un 8,4%. ¡Y la asistencia a la agricultura de los Estados del Sur bajó, en los últimos veinte años, un 50%! ¿Cómo extrañarse de la proliferación de los motines? ¿A qué se espera para crear, por fin, un gran Fondo Mundial contra el Hambre? Notas: (1) Capital , París, marzo 2006.

domingo, 4 de noviembre de 2007




Antropología contrainsurgente





escrito por Gilberto López y Rivas
viernes, 02 de noviembre de 2007
El 5 de octubre de este año, el New York Times publicó un artículo de David Rohde (“El Ejército enlista a la antropología en zonas de Guerra”), sobre la considerada por los militares estadounidenses como “nueva arma crucial en las operaciones contrainsurgentes”: un equipo integrado por antropólogos y otros científicos sociales para su utilización permanente en unidades de combate de las tropas de ocupación de Estados Unidos en Afganistán e Irak.
El corresponsal informa que este singular involucramiento de las ciencias sociales en el esfuerzo bélico estadounidense constituye un exitoso programa experimental del Pentágono que, iniciado en febrero de este año, ha sido tan recomendado por los comandantes en el teatro de la guerra que en septiembre pasado el secretario de Defensa, Robert M. Gates, autorizó una partida adicional de 40 millones de dólares para asignar equipos similares a cada una de las 26 brigadas de combate en los dos países mencionados. En el mismo artículo se destacan las reacciones críticas de un sector importante de la academia estadounidense que no duda en considerar el programa como “antropología mercenaria” y “prostitución de la disciplina”, comparándolo con lo ocurrido en la década de los 70, cuando se utilizaron antropólogos en campañas contrainsurgentes en Vietnam y América Latina (Plan Camelot).Ya en su sesión anual, en noviembre del año pasado y con la presencia de cientos de sus integrantes, la American Anthropological Association condenó por unanimidad “el uso del conocimiento antropológico como elemento de tortura física y sicológica”, ante el alegato de que los torturadores de la prisión Abu Ghraib, en Irak, pudieron ser inspirados por la obra de un antropólogo, a partir de la idea de que “hombres árabes humillados sexualmente podrían llegar a ser informantes comedidos”(Matthew B. Standard. Montgomery McFate’Mission. Can one anthropologist possibly steer the course in Iraq? San Francisco Chronicle, April 29, 2007).En julio de este mismo año, el antropólogo Roberto J. González escribió un excelente artículo (“¿Hacia una antropología mercenaria? El nuevo manual de contrainsurgencia del Ejército de Estados Unidos FM- 3-24 y el complejo militar-antropológico”. Anthropology Today, Vol. 23, No. 3, June 2007) en el que detalla críticamente las contribuciones de antropólogos en la elaboración de dicho manual. González demuestra, incluso, que algunas de estas “contribuciones” no son innovadoras desde el punto de vista de la teoría antropológica y más bien parecen “un libro de texto introductorio de antropología simplificado –aunque con pocos ejemplos y sin ilustraciones.”La antropología mercenaria estadunidense se caracteriza por la beligerancia y el cinismo con que justifica la estrecha colaboración entre antropólogos y militares en guerras imperialistas y violatorias de los más elementales derechos humanos y los principios fundacionales de la Organización de Naciones Unidas.Una de sus más aguerridas defensoras y autoras intelectuales es la antropóloga estadunidense Montgomery Macfate, quien se impuso la tarea de “educar” a los militares y cuya misión en los últimos cinco años ha sido convencer a los estrategas de la contrainsurgencia de que la “antropología puede ser un arma más efectiva que la artillería”. Macfate ignora y le exasperan las críticas de sus colegas en la academia, a quienes considera encerrados en una torre de marfil y más “interesados en elaborar resoluciones que en encontrar soluciones”. Ella es ahora la “comisaría política” de los militares, una de las autoras del citado manual de contrainsurgencia, creadora del programa Sistema Operativo de Investigación Humana en el Terreno, iniciado por el Pentágono, y consejera de la Oficina del Secretario de Defensa. Todo un éxito del American way of life.En realidad, la participación de antropólogos en misiones coloniales e imperialistas es tan antigua como la propia antropología, la cual se establece como ciencia estrechamente ligada al colonialismo y a los esfuerzos por imponer en el ámbito mundial las relaciones de dominación y explotación capitalistas. Un clásico sobre el tema es el libro de Gerard Leclercq, Anthropologie et colonialisme (Paris: Librairie Artheme Fayard, 1972) que en su introducción asienta: “El nacimiento común del imperialismo colonial contemporáneo y de la antropología igualmente contemporánea puede situarse en la segunda mitad del siglo XIX. Trataremos de poner en evidencia la relación de la ideología imperialista, de la que la antropología no es sino uno de sus elementos, con la ideología colonial, y las razones por las cuales una investigación ‘sobre el terreno’ se hacía necesaria y posible por la colonización de tipo imperialista” (p. 15).Hay que recordar en México el papel protagónico que jugaron los antropólogos en la elaboración de las políticas indigenistas desde el momento en que Manuel Gamio –padre fundador de la disciplina en este país– definió a la antropología como “la ciencia del buen gobierno”, iniciándose un maridaje entre antropólogos y el Estado mexicano que fue roto en parte cuando el movimiento estudiantil-popular de 1968 creó las condiciones para que las corrientes críticas se manifestaran y denunciarán el papel de complicidad de la antropología mexicana posrevolucionaria en el afianzamiento del colonialismo interno que rompió la rebelión zapatista.El grotesco maquillaje cultural de la antropología contrainsurgente no cambia la naturaleza brutal de la ocupación imperialista ni ganará la mente y los corazones de la resistencia y de los millones de estadunidenses que se manifiestan de manera creciente contra la guerra.

jueves, 20 de septiembre de 2007






El Clarín.cl

Los nuevos mercenarios
escrito por José María Pérez Gay
miércoles, 19 de septiembre de 2007


En las últimas décadas, las compañías militares privadas están presentes en todos los escenarios bélicos del mundo y, sin duda, se han convertido en una suerte de minas de oro internacionales. No sólo han adquirido enormes sumas de dinero, sino también han cambiado, al parecer, el rumbo de la política internacional. El instituto de investigaciones British American Security Information Council (BASIC) publicó, en septiembre de 2005, un amplio informe en el que revela que sólo en Irak se encuentran 68 compañías militares privadas oficiales con diferentes contratos y mandatos secretos específicos –la cifra no oficial asciende a más de 105 compañías militares privadas.

Las compañías militares privadas cuentan con 25 mil efectivos en Irak, constituyen la segunda fuerza de ocupación, después de Estados Unidos y superior al Ejército británico. Un recuento hasta 2005 arroja el siguiente resultado: 928 mercenarios muertos y unos 4 mil heridos. Según un informe de la Oficina de la Contraloría de Estados Unidos (Government Accountability Office) desde 2003 se han otorgado contratos por un valor de más de 766 millones de dólares a las compañías privadas de seguridad. El informe de BASIC resume las actividades de las compañías militares privadas en Irak: la compañía Airscan vigila por la noche con cámaras especiales los oleoductos y los pozos petroleros; la Blackwater vigiló y protegió, entre muchos otros políticos, a Paul Bremer, director de Reconstrucción y Asistencia Humanitaria en Irak –de abril a mayo de 2004– y puso a su disposición “grupos móviles de seguridad”. La ISI Group tiene a su cargo la protección de personas y edificios dentro de la llamada zona verde, donde están los edificios del gobierno de Irak. La Cochise y la OS&S han custodiado a personalidades importantes (VIP), y la Centurion Risk entrena a personas de organizaciones internacionales y humanitarias, así como también a varios corresponsales de la prensa extranjera y medios televisivos, para enfrentarse a situaciones de extremo riesgo y peligro.Triple Canopy obtuvo el resguardo armado de convoyes y transportes militares irakíes. Las firmas Titán y WWLR han enviado equipos de traductores, han efectuado tareas de traducción durante los interrogatorios a prisioneros de guerra y han enseñado a las tropas no sólo los principios elementales del árabe, sino de otros dialectos; la CACI International y la MZM enviaron también especialistas en lengua árabe a Bagdad, fueron asistentes en interrogatorios y “operaciones sicológicas”; la Vinell debía reconstruir y entrenar al nuevo ejército irakí; la Dyn Corp reorganizar a la policía de Bagdad y sus escuelas de aprendizaje; la Ronco desarmar, desmovilizar y reintegrar al antiguo ejército iraquí. De acuerdo con el contrato de Group 4 Securiror (G4S), su tarea la desempeñan hombres armados y vigilan personas, objetos, edificios y custodian pilotos aviadores de combate. Combat Support brinda apoyo al ejército estadunidense en acciones de combate, sobre todo a las unidades de asalto. Mantech mantiene 44 especialistas en radiotransmisiones en un centro de telecomunicación cerca de Bagdad. Kellog, Brown &Root es responsable de la logística en territorio de Irak, cuenta con algo más de 50 mil personas, desde albañiles hasta mecánicos de automóviles, ingenieros electricistas y cocineros. “En su mayoría son individuos reclutados en los países del tercer mundo –sostiene el informe de BASIC–, sobre todo filipinos.”Las compañías militares privadas no sólo se han establecido en Irak, sino en casi toda la península árabe. Un ejemplo contundente: en Arabia Saudita han cubierto casi todos los frentes y han desplazado al ejército o la policía nacionales. La lucha contra el terrorismo, la planeación estratégica y táctica militares, las recomendaciones de seguridad y las informaciones secretas, la red de espionaje contra los grupos islámicos integristas, la guerra sicológica, todas estas actividades están en las manos de corporaciones militares privadas. La Vinnell tiene a su cargo el entrenamiento de la guardia nacional y brinda protección a las zonas de máxima seguridad; la Bozz Allen dirige y controla la Academia Militar Saudita; la O’Gara custodia y protege a la familia real y se dedica a formar fuerzas de seguridad locales; la Cable and Wireless se encarga del entrenamiento de las fuerzas de seguridad en el combate contra el terrorismo y adiestra comandos en la guerra urbana.Tim Spicer, ex oficial británico, es el creador de las “compañías militares privadas contemporáneas”, y además uno de sus más grandes empresarios. En su autobiografía: An unortodox Soldier. Peace and war and the Sandline Affair (Un soldado poco ortodoxo. Paz y guerra y la aventura de Sandline) describió sus experiencias como soldado raso en las filas de los Scott Guards, la guardia escocesa, los cursos en la reconocida academia militar Sandhurst, las misiones suicidas como miembro de los comandos especiales británicos; además combatió en la guerra civil en Irlanda del Norte, en Chipre, en las islas Malvinas y, al paso el tiempo, luchó también en Bosnia, en la guerra de los Balcanes y participó en la destrucción de Yugoslavia.Spicer ha sido distinguido con altas condecoraciones, abandonó el Ejército de su majestad a los 43 años y se convirtió en director para Medio Oriente de la compañía de inversiones británica Foreign and Colonial. Durante 10 meses visitó todos los países árabes, estableció multiples relaciones políticas y militares y fundó su propia compañía militar privada: Sandline International.A finales de 1975, el Estado de Papúa-Nueva Guínea, al norte de Australia, declaró su independencia; sin embargo, en marzo de 1989 dio comienzo una sangrienta guerra civil en el Estado independiente, sobre todo en una de sus provincias lejanas, la isla de Bougainville, donde se encuentran grandes minas de cobre en manos de ingleses y australianos, verdadera causa de la disputa. Durante nueve años (1989-1997), la guerra civil en Papúa-Nueva Guínea cobró la vida de miles de personas; el movimiento independentista Bra se fortaleció, ocupó varias ciudades y sus guerrilleros avanzaron sobre Kieta. En 1997 Julius Chan, jefe de gobierno de Papúa-Nueva Guínea, llamó en su ayuda a Sandline International, firmó con esta compañía militar privada un contrato de tres meses por 45 millones de dólares. Así nació la historia contemporánea de las compañías militares privadas.

domingo, 26 de agosto de 2007

algunas definiciones para entender este mundo de mierda





la violencia es la partera de la historia


TERRORISMO.- Sucesión de actos violentos para dominar por el terror: (miedo, espanto ante un peligro o amenaza). Forma de violencia política dirigida contra un gobierno, un estado, un grupo, una organización social o una población. Persigue la finalidad de crear un clima de intimidación que facilite los objetivos de los terroristas.El terror ha sido un instrumento de emergencia en manos de gobiernos para mantenerse en el poder, como es el caso de la Dictadura del "Comité de Salud Pública" dirigido por Robespierre y Saint Just durante el periodo 1793-94 de la Revolución Francesa.Maquiavelo en "Discurso sobre la primera década de Tito Livio" (1531), recomendaba su uso periódico: "provocar el terror y el miedo que se había producido en el momento de la toma de poder". También ha sido defendido como medio legítimo de defensa de un régimen revolucionario contra los intentos, internos y externos, de desestabilización contrarrevolucionaria (Trosky en polémica con Kaustky) en "Socialismo y Terrorismo" (1920).Como método de lucha contra la autocracia zarista, el grupo revolucionario "Narodnaia Volia – la Voluntad del Pueblo" utilizó, entre 1878 y 1881, el atentado político como catalizador del alzamiento de las masas campesinas, llegando a ejecutar el 1 de Marzo de 1881, al Zar Alejandro II.Esta forma de lucha, realizada por grupos ideológicamente homogéneos, que combaten en una situación de clandestinidad y desproporción de fuerzas, sumergidos "como pez en el agua" entre las masa populares que les protegen, realiza acciones demostrativas con la finalidad de: a) canalizar la expresión del sufrimiento de las masas y la venganza frente a tiranos y explotadores, b) expresar la fuerza del movimiento revolucionario y conseguir nuevos apoyos, c) atemorizar al enemigo.Estas formas de resistencia armada originan, a veces, víctimas entre la población que dicen defender. Cuando estos episodios son escasos o se producen en una etapa corta de un rápido proceso de acumulación de fuerzas que culmina con la victoria, la lucha se llama guerrilla, resistencia, movimiento de liberación o movimiento revolucionario. En caso contrario el apelativo de terrorismo se impone como denominación de esta forma de violencia insurgente.En las polémicas de la izquierda revolucionaria se distingue claramente la guerra de guerrillas del Terrorismo. En la "Nueva Gaceta Renana" (7-XI-1848), Marx habla del terrorismo como "el único medio para abreviar, simplificar y concentrar la agonía de la sociedad burguesa". En el Manifiesto Comunista afirma que "la violencia es la partera de la Historia". Lenin en "La Guerra de Guerrillas" (IX-1906), condena el terrorismo como "la acción individualista de intelectuales separados de las masa obreras. La lucha guerrillera consiste en acciones militares realizadas por obreros y suponen una escuela de cuadros para la futura insurrección popular".Las acciones contra infraestructuras se llaman "sabotajes", siempre que no causen víctimas inocentes, lo cual, utilizado por el poder, supondrá la ruptura política con las clases subalternas en nombre de las que se ejerce la violencia. Che Guevara ("La guerra de guerrillas" – 1960), afirma que ese error "puede volcar a un pueblo en contra del movimiento revolucionario y traer una perdida de vidas superior a lo que rinde de provecho".En el siglo V a.C., en "Trece artículos sobre el arte de la guerra", Sun Tzou analiza la aplicación del terror como forma de debilitar y disuadir al enemigo de presentar batalla.VIOLENCIA.- La teoría política se ocupa primordialmente de la violencia organizada del estado o de la rebelión violenta contra el estado. El monopolio de la violencia estatal se ocupa, a través de la policía y el ejercito, de hacer frente a sus enemigos externos e internos. La máxima expresión de esta violencia es la guerra. La violencia contra el gobierno o el estado incluye sabotajes, disturbios, asesinatos, guerra de guerrillas y guerra civil. La violencia "oficial" incluye: represión, limpieza étnica, genocidio, guerra sucia, crímenes de estado, policías paralelas, asesinato de lideres políticos y sociales de la oposición, guerras preventivas y guerras regulares. La violencia puede realizarse también entre grupos políticos, sociales o étnicos y consistir en algunas de las formas expresadas.Al utilizar la misma palabra, "violencia", para definir acciones realizadas por distintos actores, fuera del estado, contra el estado o desde el estado, se centra la atención en el acto en sí, independientemente de quien lo ejecute. Esto supone una mayor neutralidad a la hora de calificar éticamente - y no solo políticamente – la violencia. Sin embargo, las definiciones sobre la violencia, tienden a justificar ciertos tipos de violencia y a condenar otros. En este sentido, se encuentra la tendencia dominante de condenar como violencia solamente los actos de violencia física, dejando fuera las situaciones de privación estructural de derechos, libertades y garantías jurídicas en las que se encuentra la mayoría de la humanidad. A pesar de las consecuencias de hambre, enfermedad y muerte producidas por la globalización económica, esta no aparece como un hecho violento sino como un hecho natural.La teoría política moderna justifica la violencia estatal, el uso de la fuerza por parte del estado, como necesaria para mantener el orden social frente a quienes hacen uso de la violencia política contra dicho estado. La condición para que la violencia "oficial" sea legitima es que se realice dentro de los límites de las leyes y desde un régimen apoyado democráticamente por la población. Sin embargo, en multitud de casos la violencia estatal, se realiza; 1) Sin que medie violencia por parte de quienes se oponen, 2) Haciendo caso omiso de las leyes internacionales o/y estatales, 3) En contra de la opinión mayoritaria de la población.Existe una escuela que legitima la rebelión violenta contra la tiranía. Andrés Sorel en "reflexiones sobre la violencia" (1908), defiende la licitud de la insurrección de la clase obrera a través de la Huelga General. Frantz Fanon en "Los condenados de la tierra" (1959) describe el efecto purificador y de salud pública que, en el caso del F.L.N., tiene la lucha revolucionaria por la autodeterminación de Argelia frente al dominio colonial de Francia.LA GUERRA.- El terrorismo, la violencia y la guerra tienen una sustancia común, la voluntad de dominio de unos grupos ó instituciones sobre otros y la defensa de los agredidos contra los agresores. Karl von Clausewitz en "De la guerra" (1832), define la violencia (la guerra) como "la política por otros medios". Julio César en "La Guerra de las Galias" (año 58 al 49 a.C.) al igual que Mao Ze Dong en "La Guerra Revolucionaria" (1936) y en "La Guerra Prolongada" (VI – 1938), analizan la guerra desde la misma óptica de instrumento del poder político.En la 1ª Guerra Mundial (1914 – 1919) murieron 10 millones de personas, casi todas militares. En la 2ª Guerra Mundial (1939 – 1945) hubo 60 millones de muertos, la mayoría civiles. EEUU consiguió la rendición fulminante de Japón mediante el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre las ciudades de Nagasaki y de Hiroshima en Agosto de 1945, causando más de 250.000 muertos, casi todos civiles. Además del genocidio judío perpetrado por los alemanes durante la 2ª Guerra Mundial, con 6 millones de muertos civiles, en el mismo periodo se produjo el genocidio de 500.000 serbios a manos de los "ustachi", fascistas croatas sostenidos por los invasores alemanes en Yugoslavia.Tras la 2ª Guerra Mundial y hasta el final del mundo bipolar en 1989, hubo 160 guerras en el planeta, la mayoría civiles e interétnicas que ocasionaron 40 millones de muertos.Algunos autores conservadores distinguen entre "guerra disimétrica" en la que los contendientes, a pesar de ser muy diferentes en su fuerza, comparten los mismos principios y reglas de la guerra y "guerra asimétrica", ó "terrorismo" en la que, al menos uno de los contendientes, desconoce cualquier norma o límite, convirtiendo en imprevisibles sus acciones. (Marwan Bishara en "Palestina / Israel. La Paz o el Appartheid". Esta reflexión desconoce la limitación de opciones para la supervivencia de un contendiente inferior frente a otro que utiliza su abrumadora superioridad para prácticas injustas e ilegales de extraordinaria violencia, independientemente de la violencia de sus formas. Estas prácticas se realizan bajo un esquema de "fuerza invencible" y "cero muertes" en el terreno militar y de cinismo e impunidad y en el terreno político y de legitimación.Estas prácticas generalizadas son la explicación, ya que no la justificación, de la violencia defensiva, destructiva y frecuentemente autodestructiva de los desheredados de la tierra.La agresión económica, bajo la forma de "libre comercio" entre países muy desiguales y en un entorno de inseguridad jurídica, es la lógica que, basada en la fórmula "democracia de mercado, desigualdad, pobreza y exclusión", explica el desorden social, la ingobernabilidad y el terrorismo de los pobres, desde los que se legitiman las agresiones armadas.Algunas teorías han descrito las condiciones de legitimidad de una guerra. Francisco de Vitoria ("De Indis" y "De jure belli" 1532) es el inspirador de la teoría de la "guerra justa" que enlaza el derecho medieval con el derecho internacional moderno. Esta teoría rechaza las razones religiosas como causa suficiente. Aceptando la ambigüedad para declarar la "justicia de una guerra", la tradición práctica y teórica occidental ha establecido, a través de diversas teorías y doctrinas (Grocio, Montaigne, J.B. Scott, W.V. O´Brien, doctrina católica, etc) ciertos criterios para calificar la "justicia" de una guerra.Los rasgos que el derecho establece como condiciones para que una guerra sea justa pueden resumirse en: a) causa justa, b) autoridad que la declara, justa, c) intención justa, d) uso proporcional de la fuerza (no causar más daños que beneficios), e) que sea el último recurso, f) que sea emprendida con el objetivo de la paz, g) que exista una esperanza razonable de éxito.Estos criterios han sido y son objeto de diversas interpretaciones, según las épocas, las circunstancias y los actores. Sin embargo, pueden ser un buen contrapunto para analizar acciones violentas como los atentados del 11-S-01, pero también como la ocupación marroquí del Sahara, de Israel sobre Palestina, de Rusia sobre Chechenia, de Indonesia sobre Timor, la agresión ilegal de la OTAN contra Kosovo (2001) y de la coalición EEUU-GB-España contra Iraq (III´03), la carrera de armamentos promovida por EEUU y secundada por la URSS, que instauró, durante la 2ª mitad del S. XX, un equilibrio de terror basado en un desenfrenado armamentismo de destrucción masiva, la guerra sucia y los crímenes de estado de los gobiernos de G.B. contra el IRA, de Israel contra Palestina y de España contra ETA.

jueves, 28 de junio de 2007



DECLARACION PÚBLICA: Comunidad Temucuicui ante nuevo allanamiento
Ante un nuevo allanamiento de parte Fuerzas Policiales y Particulares al interior de la comunidad, La comunidad Mapuche de TEMUCUICUI, de la Comuna de Ercilla, novena región Chile, viene en denunciar a la opinión Publica Nacional e Internacional Lo siguiente.

1.- El día Sábado 23 de Junio de 2007, alrededor de las 6:30 de la Madrugada se presencio una gran contingente Policial ingresar al Ex fundo Alaska, quienes recorrieron completamente el fundo, en busca de animales, que supuestamente la comunidad había sustraído de particulares de la Zona, con esta acción carabinero retiró del fundo aproximadamente unos 40 animales vacunos, entre bueyes vacas y novillos, de diferentes familias dentro las cuales nuevamente fueron perjudicada la familia Queipul Huaiquil, quienes aún no recuperan los 6 animales que días atrás fueron retiradas por carabinero del Reten de Quilquen.
2.- Una vez que los carabinero de fuerzas especiales rodearon completamente los animales los condujeron a un camino publico cercano al fundo montenegro, donde posteriormente concurrieron diferentes particulares latifundista, entre los que se encontraba el Particular Rene Urban, ha realizar un reconocimientos de los animales, ya que anteriormente han denunciado pérdidas y sindicado a nuestra comunidad como los responsable de estos ilícitos.
3.- Después que todos los particulares revisaron minuciosamente cada unos de nuestros animales, constataron en presencia de los carabineros y fiscales que dirigían el operativo, que ningunos de los animales era de su propiedad, por lo que después de dos hora fueron entregado a los dueño de nuestra comunidad, quienes habían llegado detrás de los animales.
4.- Hace algunos días el Particular Rene Urban, habría denunciado perdidas de animales, por lo que no cabe ninguna duda que fue este particular quien monto todo este operativo, culpando claramente de manera gratuita a nuestra comunidad, practica que ha venido desarrollando este particular, quedando claramente demostrado una vez más que nuestra comunidad nada tiene que ver en estos ilícitos denunciados por diferentes particulares de la zona.
5.- La comunidad Mapuche de TEMUCUICUI, no aceptamos este tipo de acusaciones gratuitas de parte de estos particulares, autoridades, Ministerio Publico, quienes de manera racista, discriminatoria, nos responsabilizan de todo lo que sucede en la zona. Perjudicando la justa reivindicaciones de Derecho que nuestra comunidad ha venido desarrollando por un largo tiempo, que nada tienen que ver con estas acusaciones.
6.- Nuestra comunidad en los próximos días presentaremos una nueva querella Criminal en contra del Particular Rene Urban, latifundista que ha causado un grave daño a nuestra comunidad, utilizando todos los aparatos represivo del estado con el fin de hostigar y amedrentar y causar distintos atropello a cada uno de nuestros miembros.
7.- Hacemos un nuevo llamado a las diferentes autoridades de Gobierno, a que intervengan en estas situaciones que nuestra comunidad le ha hecho presente en reiteradas ocasiones, ya que producen temor inseguridad pobreza, debido a la sustracción y pérdidas de esta fuente de ingresos económicos que poseen las familias de nuestra comunidad. Claro ejemplo los vacunos que fueron robados y aún no han sido recuperados.
8.- Cabe Recordar que estos animales fueron entregado por el Gobierno a través del programa Orígenes en el año 2004, y son sustraído por el Mismo Gobierno a trabes de los Carabineros y Particulares, que de manera violenta son retirado de nuestra comunidad.
9.- Esperamos que la justicia en algún momento considere todos estos atropellos que se producen en contra de nuestra comunidad, debido a que hemos presentado en reiteradas ocasiones diferentes tipos de recursos, que en su mayoría han sido rechazadas.
Comunidad Mapuche de TEMUCUICUI
26 de Junio de 2007

lunes, 18 de junio de 2007

Providencia buena para vivir, segura para invertir


La militarización amigable.

Caminar por las calles de providencia siempre a sido una experiencia inquietante, su historia reciente rellena el imaginario como el barrio comercial por esencia , hace rememorar el silencio nervioso de los años de dictadura, o las marchas fachas de los 70, pero mi memoria lo fija como el incipiente barrio comercial y la materialización del estilo de vida del embrionario neoliberalismo a ultranza, debo confesar que una parte de mi infancia la pase en esta comuna así que este ensayo puede ser simplemente un capricho por hablar de una comuna que descubrió mis primeros miedos y que me segó con tanta vitrina en Neon.

Si... parto de la base que Providencia no es cualquier Comuna y que a todos los que deambulamos por el mundo con la molesta idea de que las cosas huelen mal, Providencia siempre nos a resultado una comuna oscura, pese al neon al drugstore y a los cafés bien, debe ser que estos nombres al estilo anglo nos molestan, debe ser también que providencia parase convertirse en un estilo de vida, en el estilo de vida, ese que resopla en notebooks y televisores plasma, en librerías de estilo y mega tiendas.

Mientras escribo me es imposible desligarme de la imagen de un hombre ensangrentado con su cabeza rota y afirmada por una bota...al hombre moreno y joven le brillan los ojos su escaso pelo negro deja entrever una herida abierta por donde a borbotones sale sangre junto a el una maniquí rubia con una blusa blanca a la moda, decorada en sangre, sobre su cabeza una rodilla y sobre su espalda una pistola. Antes de salir a mirar escuche las sirenas, los pasos rápidos, el murmullo clásico del sapeo nacional- se trata de un extremista, tiene rehenes, anda armado- por primera vez Falabella lucio como me lo imagino hoy, acordonado por hombres uniformados y armados, un frenéticos flujo de personas histéricas, ensordecedoras sirenas, cuando mas pequeño no supe a que asociarlo buscaba en mi cabeza imágenes, me acorde de los castillos, de las fortalezas de los malos, de las bases de los enemigos de mis monos favoritos, pero ni He-Man ni los Gi Joe alcanzaban para entender lo que ahí estaba viendo, tiempo después, mucho tiempo después, volvió a aparecer la imagen de la tienda acordonada, cuando cruzaba la calle Pedro Montt para entrar a la Cárcel de alta seguridad en santiago para entrevistar a un preso político, pero en ese minuto solo sentía el murmullo, solo sentía que el ajetreo tensaba el aire, la gente pasaba rápido miraba de reojo sabia que no era bueno detenerse, eran los primeros años de la alegría, y el arco iris todavía no cubría la camanchaca miedosa del Chile perplejo.

En una rápida maniobra lo esposan, el hombre gime lo fuerzan a levantarse mientras uno de los pacos lo golpea sutil y fuertemente en la costilla con un codo, lo toman tres pacos mas tratando de no mancharse con la sangre y corren a la radiopatrulla lo avientan al calabozo del vehículo y parten a toda velocidad por Lyon. Su mirada me queda dando vueltas, su boca parecía masticar el miedo, al gemir se tensaron los hilos de saliva en sus labios, no entendía que pasaba que había echo para merecer tanta bestialidad, solo por la ropa, por un par de lukas rápidas, o simplemente por la emoción de convertirse en el primer mechero que robaba la recientemente inaugurada mega tienda, cuando se vio atrapado se escondió entre la sección deportiva y la zona de mujer, seguramente creyó eludir a los guardias. Por que nunca espero, que al minuto de probarse la ropa deportiva de marca, la mas cara de la tienda, la seguridad ya había llamado a carabineros, por que nunca se dio cuenta que al ser joven, moreno y de población todos sabían que no venia a comprar, que el tono de su voz, que la forma de caminar, lo condenaba de ante mano, lo hacia peligroso, lo marcaba como incapaz de vestir de caminar por la vida con las marcas, por que esa ropa no le correspondía, por eso cuando salió del probador se sintió observado y trato de esconderse, y cuando vio la puerta sellada por el verde paco, por el control uniformado, corrió imitando los comerciales de sus nuevas zapatillas, sudando el poleron Niké, como lo hacen los niñitos bien en sus practicas deportivas, y posiblemente corrió mas rápido que los niñitos bien, mas fuerte con sus zapatillas running, pero no miro adelante, ignoro que estaba en Providencia, donde el vidrio de las vitrinas encapúzala la vida perfecta y detiene las imágenes en el tiempo del deber ser, del deber consumir, no era la cancha polvorienta de la casa, no eran las esquinas grises de la población, donde no hay vidrio, donde no hay cristal, donde hay humo, madera, plástico para ventanas y techos, por eso no vio la vitrina, por eso no pudo estrenar su ropa, en esas calles, y choco rompió con su cabeza el grueso vidrio que lo separaba de la realidad, haciéndose daño, rajándose la cabeza, ensangrentando la tenida que tanto quería, y dando el triste espectáculo de “la labor cumplida” a los baluartes de la seguridad de Providencia, y sustentando el discurso clasista del vigilante de medio pelo.

La labor cumplida fue el lema de la dictadura cuando un estoico capitán general, le entregaba simbólicamente, los rumbos del país, a los sectores que progresistamente antes habían pedido a los militares dar el golpe, pero lo mas irritante del lema aquel, era que era incuestionable, que la labor por tenebrosa que fue, se realizo, se cumplió. Chile era un país laboratorio con expectativas económicas en términos neoliberales, los movimientos sociales habían sido cooptados por los renombrados progresistas, que burocratizaron las organizaciones, dividieron a los movimientos sociales entre buenos y malos, y contrataron a los dirigentes para que no hicieran olas al proyecto político de la concertación.

Los militares al haber hecho bien su misión se les prometió la impunidad y el respeto a sus patrimonios, instaurando durante años el silencio como el único lenguaje admisible para dialogar, en mesas, en informes, con la represión y el poder de la dictadura. Los empresarios que sustentaron y acrecentaron su fortuna al amparo de estos, se convirtieron en los garantes de la negociación democrática, uno de los mayores defensores de este modelo cimentado en muertos además miembros activos de la represión, es el querido Cristian Labbe Alcalde benemérito de la perfecta Comuna de Providencia, y creador de la campaña publicitaria que despidió a los militares del poder, creador entonces del famoso lema de la labor cumplida, gestor de los discursos securitarios de las municipalidades, y creador de esta nueva maravilla discursiva, la seguridad ciudadana, Providencia para el esta las 24 horas alerta, así además de municipio Labbe ahora tiene un nuevo cuartel.

Y no cualquier cuartel su comuna es una de las mas ricas de Chile, además de tener los índices de delincuencia mas altos de la región, la diferencia diametral, es que la delincuencia no es endémica de la limpia comuna, proviene de la periferia, de las estigmanitazadas poblaciones, de las cochinas comunas de los alrededores, frente a esta agresión de la multitud pobre, que perturba a los distinguidos habitantes de la comuna, en sus sanas salidas al barrio Suecia, o en sus holgados domingos en la tarde, estos limpios señores manifestaron en la democrática consulta ciudadana, echa por Internet, que su mayor preocupación era la seguridad, y como Providencia te Protege, la respuesta del edil fue inmediata.
Siempre hemos visto que providencia
es ante nada un refugio, de lo mas granado de los
conservadores, es una comuna rica que alberga,
lúgubres paisajes como el hospital militar,
la catedral castrense o la sede de la UDI,
aquí la política es una cuestión cotidiana,
no se trata de la reina alta y las casa de
los intelectuales concertas, no es tampoco
la comunidad ecológica y sequito de artistas TOP
, es Providencia... aquel espacio que logro mezclar
el comercio del sueño americano, con las calmas
casas de nuestra aristocracia criolla,
y es esa vinculación que rememora la labor
cumplida lo que mas moleste, y es quizás por estas características que el plan de seguridad de el ex boina verde e instructor de la DINA, a resultado tan eficiente, revisemos sus Postulados, y denominemos a Providencia desde ahora como la Gran Capital del Sapeo:

VECINO VIGILANTE, CONSERJE Y MAYORDOMO VIGILANTEA partir de este mes, se inicia el reentrenamiento y capacitación de las personas ya inscritas en estos planes, a la vez que se incorporan nuevos miembros para que se incremente la participación de ellos en el tema de la seguridad adquiriendo metodologías y prácticas fundamentales de acción preventiva y frente a situaciones de hecho.

TAXISTAS VIGILANTES Y SUPLEMENTEROS VIGILANTES.

El Plan Alerta integrará a estos dos gremios que tienen una presencia masiva en Providencia
estableciendo mecanismos de comunicación que faciliten la acción preventiva, ante la ocurrencia de hechos ilícitos en sus entornos de trabajo.

CAPACITACIÓN A GUARDIAS DE SERVICIOS EXTERNOS. La capacitación y reentrenamiento de Guardaparques, Guardacolegios
y Guardacomercio procura mejorar la seguridad en un ámbito crítico para la comunidad que se ve enfrentada a cuidadores ilegales de autos, lavadores, comercio ambulante ilegal, la prostitución y el robo de automóviles y accesorios. MAYOR PRESENCIA DE CARABINEROS EN PARQUES Y PLAZASLa mayor coordinación con la 19ª Comisaría de Carabineros de Providencia redundará en contar con más equipamiento de vehículos y bicicletas para el trabajo de la Comisión Civil en sus funciones de fiscalización y la presencia de Carabineros en turnos rotativos en parques y plazas de la comuna. Además se incorporará un retén móvil de apoyo a la atención vecinal. MODERNIZACIÓN DE VEHÍCULOS Y CÁMARASAsimismo, el Plan Alerta incluye reforzar con nuevos vehículos equipados con el sistema GPS, asociado a un Sistema de Despacho Inteligente, la labor de Seguridad Vecinal. De esta forma, se podrá avanzar de manera eficiente en el propósito de acortar los tiempos de respuesta ante el llamado de los vecinos al número 800 800 767 para recibir ayuda ante la acechanza de acciones delictuales. En la etapa de marcha blanca el Sistema ha demostrado eficacia y desde el punto de vista de la gestión, permite una mejor administración de los recursos. En cuanto a las nuevas cámaras que serán instaladas en lugares estratégicos de Providencia se han seleccionado tres ejes de observación: comerciales, residenciales y ejes viales con características de invisibilidad y con sistemas de grabación digital.[1]

Mientras delatar, traicionar, sapear en las poblaciones se convirtieron en las practicas cotidianas que desintegraron los lazos sociales, y pirmiteron la descomposición del campo popular, el cahuineo de las viejas de la esquina ya no era una medida de control para saber la condicion de los distintos actores y hechar a andar mecanismos solidarios en caso de problemas, si no que se convertia en una practica peligrosa, que podia ser conspirativa o delatoria, por lo que mejor no conversar con las vecinas, mejor encerrarse en la casa. En cambio para Providencia y sus distinguidos ciudadanos sapear es una forma de cohesionarse, de unirse frente al demoniaco delincuente poblacional, piteate un flayte es el lema mas inocente de un discurso que convierte la ciudad, su centro, en un cuartel.

Mas alla del alegato clásico de las libertades de los sectores progresistas en contra de la securitizacion de la vida cotidiana, las seguridades ciudadanas generan un rama militar dependiente de mandos políticos de los municipios y permiten, establecer desde el diario vivir el control, es decir ahora no solamente, no se puede hacer lo ilegal, que por concenso sabemos que no se puede hacer si no que además nuestro estilo de vida puede ser ofensivo y revisado por el alcalde de turno, o por algun encargado de seguridad, de esta forma es imposible borrar el recuerdo, ignorar que vamos corriendo y que nos vamos a hacer daño, por que hace mucho tiempo los que se refugian en providencia van conbiertiendo nuestras vidas en una vitrinas que seguramente romperemos con la cabeza, para poder dormir luego tranquilos en un calabozo.
[1] Fuente : http://www.providencia.cl/prontus_noticias/site/artic/20060814/pags/20060814175246.html